El equipo de científicos dirigido por el astrónomo de la Universidad de Arizona Michael Meyer se ha servido del telescopio Spitzer de la NASA para observar grupos de estrellas con masas similares a la del Sol. En sus observaciones, los investigadores han detectado discos de polvo cósmico en torno a las estrellas en algunos de los grupos más jóvenes; se cree que el polvo es producto de grandes rocas que chocaron entre sí antes de formar planetas.
La misión Kepler de la NASA, prevista para el próximo año, ayudará a los científicos a hallar más pistas acerca de estos mundos distantes todavía sin descubrir.
Imagen: Tomada de sitio web oficial NASA
Fuente: Diario El País. Edición digital.
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